“Estaba con mucha rabia, porque las personas no fueron capaces de decir algo”

    0 1237

    principal testimonios nuevo
    Iba camino a mi trabajo, como todas las mañanas en el Metro. No estaba tan lleno, de hecho había espacio suficiente para moverse en el vagón. Luego de combinar en Los Héroes, y antes de llegar a Moneda, siento algo extraño. Justo detrás mío había un tipo, vestido con polera oscura, bombachos de estos bien hippies y con un banano hacia su costado derecho. El tipo tenía su pene erecto bajo el bombacho, y lo estaba fregando contra mi trasero. Mi experiencia de vida me ha enseñado a no quedarme callada, por lo que lo enfrenté, a gritos eso sí, para que alguien más me ayudara, por si acaso.

    Le grité: “¿Qué te creís tú? ¿Que puedes estar frotando tu weá erecta en mi trasero?”. Y me respondió: “Yo no estoy haciendo eso, es el banano, mina loca.” Ahí yo le dije: “Hay bastante espacio en el vagón como para que tu “banano” no me esté rozando. Además, con qué cara dices que es tu banano, si se nota que tu mierda está parada bajo tus pantalones.”

    El tipo me decía que no había espacio, que no podía culparlo. Yo estaba con mucha rabia, las demás personas no eran capaces de decir nada. Solo cuando le empecé a gritar garabatos reaccionaron. Le gritaron más cosas al tipo y lo bajaron en Metro La Moneda. Ahí yo ya estaba llorando mucho de rabia y susto. Si hubiese pasado algo más, la gente no hubiese hecho nada. Y mientras me veían llorar, me decían: “Tranquila, si ya lo bajamos. No llores, si ya pasó y se bajó”, “Tenías razón, sí lo tenía erecto, pero ya se bajó, no te preocupes”. Una chica trató de preguntarme por qué lloraba como dos estaciones más allá y una señora le respondió que fue porque me estaban acosando. Pero claro, en el momento esa señora que lo vio todo, no fue capaz de decir nada. Destaco que en ese entonces yo jamás había tenido relaciones sexuales. Este es un pésimo recuerdo y fue una pequeña tranca al momento de iniciar una relación.

    Han pasado ya dos años. Espero que cada vez se vaya creando más conciencia de que uno no puede ser testigo pasivo de estas cosas.