“Un tipo ebrio y andrajoso se acercó y metió su mano por mi entrepierna y tocó mi trasero y genitales”

    0 1350

    principal testimonios

     

    Esto pasó hace unos dos años. Yo tenía diecinueve años y, como todos en verano, quería usar falda y algo cómodo para repeler el calor. Me aseguré de que fuera una falda que no se levantara fácilmente (era una falda-pantalón). Yo estaba pololeando y salí con mi pololo al cumpleaños de mi mejor amiga en Providencia. Hubiese preferido mil veces no llegar a mi casa ese día.

    A menos de cinco metros de mi casa, mi pololo (ex ahora) me abrazó. Un  tipo mayor que iba pasando, ebrio y andrajoso, se acercó y metió su mano por mi entrepierna y tocó mi trasero y genitales. Sentí tanto asco, impotencia, RABIA. ¿Qué cresta se creía ese viejo asqueroso? ¿Qué le hizo pensar que tenía derecho a tocar mi cuerpo? Me quedé tan helada del impacto y del miedo que no atiné a hacer nada. Me considero una mujer de personalidad bastante impulsiva y tal vez lo hubiese golpeado o al menos lo hubiese enfrentado verbalmente, pero no pude. Lo peor, es que mi pololo no hizo absolutamente nada. No le gritó, no lo encaró, nada. Se quedó en una posición cómoda, como si tocar a su polola fuera algo natural.

    En ese momento lloré tanto, lloré fuerte y no me importó que la gente me mirara. Supongo que él sintió vergüenza ajena porque me pidió que guardara silencio y me llevó del brazo a mi casa. Él no podía siquiera dimensionar todo lo que yo sentía en ese momento. No lo entendía y jamás lo iba a entender, porque a ellos no les pasa. No tan explícitamente al menos.

    Es horrible no poder salir a la calle con ropa liviana de verano. Tener que cubrir tu cuerpo y aguantar el calor porque la sociedad machista no sabe comportarse. Yo me visto para mí, no para provocar a viejos verdes. Doy gracias porque existe esta organización, confío es que nuestros testimonios sirvan para crear conciencia y legislar al respecto. Basta ya. Basta de abusos, basta de no poder caminar en paz por la calle y espacios públicos. Como dato anexo, luego de esa horrible experiencia, lógicamente terminé mi relación.